Desde que supe la noticia de que iba a ser padre, muchos conocidos me dijeron que «cuando tengas a tu hijo, verás que rápido pasa el tiempo» y efectivamente, así es.

En un abrir y cerrar de ojos, habían pasado ya 3 meses desde que había nacido nuestro hijo, ya estábamos totalmente adaptados a la nueva vida, en 3 meses como padre estaba viviendo experiencias que nunca antes había experimentado.

A los 3 meses, uno se da cuenta de que su hijo ya empieza a reconocerle por la voz, ya mira fijamente, responde con una sonrisa a las  «carantoñas» que le haces, ya interactuas más con él.

Es una etapa donde yo disfruté mucho, ya que noté que empezaba a crear un gran vínculo afectivo con mi hijo, podía detectar cuando lloraba porque tenía sueño, cuando lloraba porque tenía hambre, cuando lloraba porque necesitaba que le tuviéramos en brazos y por supuesto, porque son muy muy listos, cuando lloraba para «llamar nuestra atención». En pocas palabras, ya empezábamos a conocernos.

Otra de las cosas importantes de esta fase, es ver como poco a poco son más rígidos, ya quieren aguantar la cabeza firme, mueven sus piernas y sus brazos sin parar y sin control, más de una patadita se lleva uno (como padre), empiezan a querer coger todo aquello que les rodea, ya sea la ropa, el pelo… todo lo que se pueda coger.

3mesescomopadre Por último, y como experiencia personal en esta etapa de los 3 meses, pienso que es muy importante no tener prisa en llegar a los sitios, es importante prestarle mucha atención a tu hijo, si tienes que estar media hora acariciándole, darle un masaje después de la ducha, estar sentado en el sofá con él y no hacer nada más, hazlo, disfruta de cada rato con él, es tu hijo, porque como ya he mencionado anteriormente, es una fase dónde crece de forma exponencial el vinculo entre tú y él…

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